...GRUPO SIMON BOLIVAR...

METROPOLITANA - CARACAS VENEZUELA

 

 

 

 

 

 

 

 



SU HIJO HA INGRESADO A NUESTRO GRUPO SCOUT

 

¿De qué se trata?

¿Contribuye en su formación personal?

¿Qué significa para él?

 

Todas estas preguntas son naturales en los padres de chicos que han entrado recientemente a una de las ramas del Grupo Scout.

 

Para los chicos las palabras clave son  DIVERSION Y AVENTURAS, aunque tendrá mucho que aprender.

 

Para los padres la clave está en la EDUCACION, ya que aprenderá a trabajar en equipo,  a convivir con otros chicos y con adultos, tendrá la oportunidad de desarrollas distintas habilidades y de adquirir hábitos saludables que perdurarán toda la vida.

 

EL MOVIMIENTO SCOUT

 

El Movimiento Scout es un movimiento educativo, complementario de la escuela y el hogar, que surgió a principios del siglo XX a instancias de Robert Baden Powell, y cuyo objetivo es contribuir al desarrollo integral y a la educación permanente de niños y jóvenes. B-P (así lo llamamos) desarrolló un método basado en cuatro pilares:

 

Ø      Pertenencia a pequeños grupos

Ø      Aprendizaje por la acción

Ø      Una promesa y una Ley

Ø      Programas estimulantes y progresivos

 

Como movimiento educativo utilizamos el método scout orientando nuestras acciones a partir de tres principios fundamentales: Nuestros deberes para con Dios, para con los demás y para con uno mismo.

 

Para facilitar el logro del objetivo planteado y dar respuesta a los distintos centros de interés de niños y jóvenes de entre 7 y 21 años, el método se articula en tres grupos de edades (Secciones).

 

Manada de Lobatos y Lobeznas (7 a 11 años)

Tropa Scout (11 a 15 años)

Clan de Rovers (15 a 21 años)

 

El talento; Sin probidad; Es un azote.....

 

Talento sin probidad, sin  voluntad, ¿a dónde llegará?

Valoremos las dotes naturales, eduquemos la inteligencia; que aprendan muchas cosas nuestros hijos y jóvenes; pero también -y sobre todo- eduquemos la voluntad de los niños y jóvenes. “ Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía ”. Esto lo escribió J. Ruskin. Formemos, pues, ante todo, hombres.

Pongamos empeño e ilusión en hacer de ellos –orientándoles, estimulándoles amorosamente, delicadamente, pero con firmeza- personas constantes, esforzadas, trabajadoras, de recia voluntad. Será la mejor preparación para triunfos futuros y para una felicidad auténtica